Historias que no tienen final

miércoles, 18 de mayo de 2011

INTERRAIL VIII - Campo de concentración Sachsenhausen


Demasiado horrible como para describirlo.
Te des cuenta de que lo que vas a ver es horrible cuando, durante el desplazamiento hacia Oranienburg, hablando con tu guía le dices que hace muchísimo frío y que está lloviznando y él te contesta: "Ellos soportaban temperaturas desde -40º hasta 50º siempre con el pijama a rayas y estaban obligados a levantarse cada mañana".
Todo demasiado horrible. Cuando vas a un campo de concentración ya sabes a lo que te enfrentas pero cuando te lo cuentas y lo ves comprendes que es imposible sentir empatía, nuestra imaginación no nos permite situarnos en esa situación.
Cuando llegaban, lo primero que leían era: "El trabajo te hace libre", pero, un momento después, un nazi les señalaba la chimenea y les decía: "Esa es la única salida".


INTERRAIL - VII Berlín

Vengo hablando de Budapest y Praga, dos ciudades que realmente me enamoraron y ahora paso a lo que fue nuestro último destino: Berlín. Praga y Budapest poseían una estética más antigua, más de los años 50, pero Berlín es una ciudad completamente nueva. Ser respira modernidad por todas las esquinas. La ciudad es realmente bonita, se nota que su única fuente de ingresos es el turismo.
Nuestra guía nos contó un par de historias sobre el alcalde de Berlín que hicieron que me cayera simpático:
1- Tres semanas antes de las elecciones se declaró homosexual. Con dos cojones, claro que sé.
2- En una entrevista le preguntaban sobre la gran deuda de la ciudad y este respondió con chulería: "Sí, sí. Berlín es pobre pero sexy".
Es una ciudad que terminó de pagar las deudas de la I guerra mundial (debo hacer incapié en PRIMERA) hace muy pocos años por lo que su deuda sigue siendo desorbitada.

Pero lo más importante de Berlín no es visitar la ciudad, si no hacerlo con alguie que te explique su HISTORIA. Todos conocemos los hechos ocurridos en la II guerra mundial (nunca se debería escribir la palabra con guerra con mayúscula) pero que te los cuente alguien especializado justo delante del lugar donde ocurrieron impresiona mucho. Es imprescindible tener un guía en una ciudad así porque nosotros nos encontrábamos delante del muro de Berlín y pensábamos que la calle estaba en obras.

La historia de Berlín impresiona, pero hay algo que nos dejo a todos sin aliento...



martes, 10 de mayo de 2011

INTERRAIL VI - Praga


No hay palabras para definir la belleza de Praga. Debería haberlas pero no las hay. Desde el gracioso y regordete guía cubano que nos hizo un recorrido turístico y gastronómico por toda la ciudad hasta el maravilloso Palacio Real de Praga son lugares en los que hacerte una foto no es suficiente, debes retenerlos en tu cabeza. Toda la ciudad, tanto de día como de noche, resplandece como una estrella fugaz que se perdió y se estrelló en Europa.

viernes, 6 de mayo de 2011

INTERRAIL V - Budapest


Budapest fue una gran sorpresa. ¡Qué maravilla de ciudad! La Plaza de los Héroes, el Punte de las Cadenas, Andrássy út, el Bastión de los Pescadores... Sin duda alguna fue la gran sorpresa de este gran viaje. Budapest tiene un encanto que pocas ciudades pueden alcanzar. Cada paso se respira un aire antiguo, "parece una ciudad comunista" decía mi amiga. Dos noches en Budapest para poder disfrutar del turismo nosturno y fiesta erasmus para no perder costumbre.
La gran ciudad desconocida de Europa.



PD: Mención especial a lo ecónomico de viajar a Budapest (Medio litro de cerveza - 0,70€)

INTERRAIL IV - Viena


Viena es una gran ciudad. Grande, majestuosa, bonita... Tiene la ventaja de ser una ciudad muy turística con todos los monumentos y lugares de interés muy céntricos, todos seguidos. No has terminado de hacerte la foto en la catedral que ya estás pensando en la pose que te vas a hacer en la Academia de Bellas Artes. Preciosa.
Pero que no quisiera haceros una mala idea. A pesar de estar todo cerca nos dieron las seis y media de la tarde y estábamos pensando en hacernos un Cola-Cao e irnos a dormir. El turismo es agotador.
Pero lo que voy a recordar toda la vida de esta ciudad no será su arquitectura, sus museos ni su plazas... será el "albergue". Una antigua discoteca con una pequeña cocina y una literas oxidadas nos dieron cobijo durante dos noches. Pero tampoco podemos quejarnos, costaba 4 euros la noche.

PD - Otro dato dignísimo de mención: Tuvimos la oportunidad de ver al auténtico "chino-negro".


martes, 22 de marzo de 2011

INTERRAIL III - "Zurich" + 8 horas de tren

Sí, "Zurich" entrecomillado porque realmente no lo cuento como ciudad visitada ya que fue un mero transbordo antes de alcanzar la primera gran capital europea visitada: Viena.
2 horas de tren + 40 minutos en Zurich + 8 horas de tren = Locura + Llegada a Viena.
¿Qué se puede hacer 40 minutos en Zurich? Tonterías... muchas tonterías. Aquí os dejo una de ellas:




Tras esta pequeña escala nos aguardaba un viaje de 8 horas en tren, con el cansancio acumulado de los viajes anteriores y del turismo por Basilea. Parecía que iba a ser un viaje tranquilito, incluso lo afrontábamos con valentía... pero todo se torció al final cuando nuestro compartimento se convirtió en una Erasmus Party en toda regla: gente gritando, bailando, subiéndose al lugar de las maletas, mandando callar a las personas que nos mandaban callar... una puta locura.




lunes, 14 de marzo de 2011

INTERRAIL II – Basilea

Lo cierto es que ir a Basilea era sólo por motivos económicos a la hora de seleccionar los trenes, pero fue divertido pasar una tarde creyendo que podríamos cruzarnos con Roger Federer en su ciudad Natal. Tan sólo una tarde con un cielo gris y niebla para aumentar la expectación de la ciudad.
Al tratarse de tan poco tiempo no nos interesamos en la ciudad y no buscamos información ni ningún Tour express pero fue muy divertido visitar el centro de la ciudad y los hermosos puentes que unen sus dos partes. De rebote entramos a un museo de historia natural con figuras de dinosaurios.


¿Recomiendo Basilea como destino de un viaje? No.
Se encuentra fuera de la unión europea y, aunque se puede pagar con euros, siempre te darán el cambio en francos suizos y saldrás perdiendo. Además es demasiado cara y no hay demasiadas cosas para ver. ¿Una ciudad bonita? Sí, por descontado, pero no creo que vuelva.