Historias que no tienen final
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viernes, 4 de enero de 2013

EL JUEGO DEL AMOR EXPRESS

El amor express es un hecho. Está ahí, en la calle, en el día a día de personas sanas mentalmente y sin ningún tipo de desvarío emocional. El amor express, científicamente, existe (o no, yo qué sé).

Primero la ves ahí sentada, sonriendo, hablando sobre cualquier cosa con alguien que pasa totalmente desapercibido para ti. ¡Vaya! Menuda personilla acabas de ver, tienes que conocerla, ¡es una cuestión de vida o muerte!.
Antes de nada buscas en internet, ves sus fotos (¡es lo más bonito que has visto nunca!), tal vez descubras alguna afición que pudiera ser que alguna vez te haya interesado o tenga posibilidad de llegar a interesarte casualmente en los próximos minutos, descubres que ha estado en Roma (¡tú también has estado en Roma!), puso en su muro del facebook una canción de los Beatles (¡le encanta la buena música, como a ti!)... Descubres un montón de detallitos que te hacen pensar que tal vez, después de tantísimo tiempo de búsqueda, hayas encontrado a esa persona que estás buscando.
Buscas las conexión, la encuentras, mueves los hilos y por fin te la presentan de una forma más o menos informal. Haces algún chiste que llevas preparado (¡apenas suena forzado, eh!), introduces suspicazmente alguna referencia a Roma, tarareas "All you need is love" y te despides fingiendo algún tipo de emergencia que te haga parecer una persona interesante; no sin antes hacer el originalísimo comentario que nunca nadie ha hecho antes: "a ver si nos vemos pronto", aunque tú ya sabes que sí que lo haréis.
Consigues su teléfono, le mandas algún mensaje intentando aparentar que tienes una gracia natural y, por fin, le pides una cita (¡ya era hora!). Acepta y quedáis. Tras una tarde normalucha la acompañas a casa esperando el momento perfecto para besarla pero no surge, así que la besas cuando ella ya ha abierto la puerta e intentas darle pasión para ver si te deja subir a su casa (¡qué romántico!). No te dejará... hasta la tercera cita (creo que me suena a... esta serie americana... ¿o era una película?... ¿cómo se llamaba?... ¡ah, sí! ¡¡¡TODAS LAS DEL MUNDO!!!).

Bueno, gracias a Dios el destino no está escrito y esto sólo es una tontería que me acabo de inventar, ¿verdad?

lunes, 29 de octubre de 2012

ESTABAN LOCOS (el uno por el otro)

Él era un soñador obligado a vivir en la Tierra, ella quería sentarse en su oficina a vivir como todos los demás. Él había recorrido medio mundo, ella conocía de memoria el camino de su casa a la Universidad. Él hablaba a gritos, ella se esforzaba por no molestar. Él andaba dando saltitos, ella pasito a pasito para no tropezar. Él quería vivir cada día en una ciudad, ella sentarse tranquilita en su sofá. Él pensaba que ella era un poco aburrida, ella se cansaba de que andara de aquí para allá. Él pensaba que estaba loco, ella pensaba lo mismo. Él imaginaba que buceaba en sus ojos, ella no se cansaba de mirar. Él no se quería enamorar, ella creía que merecía algo más. Él la abrazaba por las noches, ella se dejaba abrazar. Él roncaba, ella lo escuchaba. Él siempre volvía, ella siempre lo esperaba. Él nunca la engañaba, ella siempre le decía la verdad. Él la besaba en la mejilla, ella sonreía y lo volvía a mirar. Él la desnudaba deprisa, ella no quería llegar hasta el final. Él siempre se reía, ella al final se dejaba desnudar. Él la trataba como a nadie más, ella no necesitaba sentirse especial.

Decían que estaban locos porque no tenían nada en común, ellos asentían porque eso era verdad.
Decían que estaban locos porque no se querían separar, ellos asentían porque eso también era verdad.
Decían que estaban locos porque no podían acabar bien, ellos sonreían ante tal insensatez.

Es tan curioso el amor que siempre se querrán.

sábado, 16 de junio de 2012

INSULTANTEMENTE FELIZ

Tengo que decirlo: soy feliz. Soy tan sumamente feliz que me veo en la imperiosa necesidad de compartirlo con todo el mundo al que le apetezca leer esto. Ser más feliz sería abusar.
Es cierto que son tiempos difíciles, lo sé, por eso valoro todavía más mi felicidad. No sólo están los problemas nacionales, mundiales y universales, sino que también tengo problemas personales, como todo el mundo. 
Soy muy afortunado de que la casualidad, las decisiones, el destino o como cojones os apetezca llamarlo, me hayan traído hasta aquí, hasta este sofá desde el que escribo mientras miro de reojo la tele y pienso que ya no hacen nada bueno. Soy afortunado porque aunque ahora esté sólo sé que mañana volveré a reírme hablando con alguien de cualquier cosa. Soy afortunado porque valoro el humor por encima de todo y sé que tomarse algo demasiado en serio puedo matarnos. Sé que una sonrisa puede alegrar el día a alguien, por eso intento sonreír siempre que puedo.
Soy feliz porque me siento querido en Mi Pueblo, en Mi Ciudad y en aquel pequeño lugar de Francia que ahora vive repartido por el mundo. Soy feliz porque hay gente que me hace feliz, que sólo con saber que existen ya me provocan una sonrisa. Os quiero, amigos.
Soy feliz porque he hecho cosas bien, también he cometido errores brutales que me han hecho sentir fatal, he ganado a gente durante el camino y he perdido a otros. También estoy ganando a gente ahora mismo que ojalá me hagan muy feliz y, sobre todo, ojalá les haga muy felices yo a ellos. 
Está empezando un nuevo futuro y yo lo tengo claro, voy a seguir intentando haceros reír. 

GRACIAS: Kadu, Oscar, Kaste, Beroy, Ferry, Huevos, IvanK, Clavero, Kilian, Nano, Pablo, Piko, Tobe, Alex, Mur, Julia A., Julia Frida, Oji, Aixa, Marina, Eli, Manu, José Luis R&R, Casta, Isábal, Julia G., Yure, Carlos (x2), Cris, Nhoa, Saray, Nere, María, Sara, Clara, Helena, Petit, Txoki, Pepa, Mari (Bola), Julia F., Gusy, Aggggnes, Anna (Tururu), Anto, Virtu, Trini, Dany, Amparo, Diani, Naomi, Ana SB... seguro que me dejo a muchos porque lo estoy haciendo de memoria. Muchas gracias a todos los que me habéis hecho feliz hasta ahora y muchas gracias a los que me vais a hacer feliz a partir de ahora. El futuro va a ser inolvidable.

martes, 5 de junio de 2012

MERECIÓ, MERECE Y MERECERÁ LA PENA

Mereció la pena cada error que cometimos hasta llegar a este punto, cada lágrima derramada sin saber a dónde íbamos, cada abrazo que guardamos como si fuera el último, cada caricia eterna, cada lengua que absorbimos, cada polvo, cada mirada, cada error, cada corazón roto, cada verso robado, cada canción que hicimos nuestra y de otros, cada historia compartida con cualquiera, cada hecho insignificante, cada segundo perdido, cada palabra desaprovechada, cada madrugada, cada noche, cada milésima de segundo, cada minuto que te he aburrido, cada día que te he adorado, cada desplante, cada intento ... Todo lo que nos ha traído hasta este momento merece la pena porque estamos así gracias a todos ellos y, si sigue mereciendo la pena, lo merecerá todo lo que venga.

sábado, 12 de mayo de 2012

Te adoro

Te adoro porque apenas te conozco pero quiero conocerte y porque si ya te adoro ahora no sé qué haré cuando te conozca del todo, cuando por fin sepa si sonríes en serio o sólo por compromiso, cuando sepa si me besas en serio o sólo porque yo te beso. 
Te adoro porque mi búsqueda de lo perfecto termina después de ver tus ojos, porque para mí verte es perfecto y si me veo en tus ojos me olvido de que nada lo es. 
Te adoro porque eres Tú y sé que dentro de poco seremos Nosotros, porque te veo y siento como un singular se puede convertir en un plural engañoso, un plural tan perfecto que parece singular.
Te adoro porque tengo la voluntad de hacerlo todo por ti, porque aún no conozco tu espalda pero sé que quiero arañarla, porque no sé que secretos escondes bajo tu falda pero créeme que quiero descubrirlos, porque no sé si nuestras manos encajan de una manera perfecta pero si no lo hacen me haré unas nuevas a medida con las tuyas.
Soy paciente porque te adoro.
Dices que estoy loco porque te adoro y yo te digo que tú vas a estar loca porque vas a adorarme pronto.

viernes, 3 de febrero de 2012

"CUANDO LA MUERTE NO PUDO MATAR"

*A Elvira
"Murió de amor la pobre Elvira,

cándida rosa que agostó el dolor,
süave aroma que el viajero aspira
y en sus alas el aura arrebató" Espronceda, El estudiante de Salamanca, parte II

No estoy seguro de que tocara el suelo mientras se acercaba, sin saberlo, a mí. Ondeaba los volantes de su falda blanca el viento y volvía para elevar sus rizos negros sobre sus hombros como si no quisiera separarse de ella. Caminaba lenta, como sin saber hacia dónde se acercaba de manera inevitable. Yo la esperaba, la esperaba con toda mi ansia y deseaba verla más de cerca, admirar su belleza eternamente, acompañarla más allá de donde todos quedan y abrazarla, abrazarla y fundirnos en un beso eterno.
Entonces pude ver sus ojos, mirándome, sabiendo que ya nada volvería, que vendría conmigo y todo terminaría. Las lágrimas brotaban lentamente mientras me miraba y entonces se quedó quieta, con sus ojos observando los míos, esperando una respuesta al sentido de la vida. No pude dársela, no pude moverme. Intenté deshacerme de ellos pero no pude. Me había atrapadó. Me dejé atrapar por ellos y me enamoré, me enamoré perdidamente del universo infinito que encerraban.
Entonces nos miramos, sin saber qué hacer. Ella esperando que la llevara conmigo y yo encerrado en sus ojos deseando que nunca tuviera que hacerlo.

*Recuerdo esta vieja entrada de Con un palo escalé el Everest:
A tus ojos, que siempre los veo si me miran, que siempre me miran si los veo. Muchas veces me pregunto qué habrá al otro lado, qué escondes tras esa sencilla mirada, tras esa ardiente pero a la vez oscura luz que ilumina esa frontera imaginaria que he(mos) creado entre nosotros.
Tal vez tus ojos sean como los agujeros negros, que devoran todo lo que penetra en ellos, y por eso no puedo salir.

jueves, 16 de junio de 2011

... sin embargo, SOMOS ETERNOS

Lo tenía todo pensado a la perfección pero calculé mal. Hubo un pequeño detalle que no tuve en cuenta.

Este Erasmus me ha bendecido con una chica maravillosa entre los brazos y yo estaba encantado de lo que teníamos. Inevitablemente, en algún momento, piensas en el final de esta historia: relación a distancia, ideas para irte a trabajar al extranjero, punto y final... son demasiadas cosas las que te pasan por la cabeza. Al final actuamos con cabeza y decidimos dejarlo para no juzgar nuestros recuerdos por un casi inevitable final que cambiara todo. Eras perfecto. Una relación que no tiene final. Todos nuestros recuerdos son perfectos, no tenemos ninguno malo y, si lo tuvimos, lo disipamos con palabras.
Pero había algo con lo que no contaba: la última imagen. No había pensado que esa última imagen iba a pesar tanto en mi mente como lo está haciendo ahora. Esa imagen triste, separados por el cristal del tren, mirándonos impotentes porque no podemos hacer nada. La última vez que miré esos increíbles ojos azules estaban rojos por las lágrimas. La última vez que me miraste, a través de aquel cristal, estaba sentado en un banco del andén sin poder parar de llorar. Nuestra última imagen.

Sin embargo, el tiempo es el mejor amigo del hombre y todo lo cura así que al final ese recuerdo quedará reducido a una pequeña imagen entre todas las historias que hemos vivido. Al final esta historia no tendrá final y cada vez que la recordemos no veremos el tren sino muchas otras cosas increíbles que hemos vivido juntos. Volveremos a vernos y seremos felices porque recordaremos otras historias, no la última.
Al final seremos eternos.

domingo, 12 de junio de 2011

ESTA HISTORIA NO TIENE FINAL

Cuando firmas un contrato tienes que hacerlo con cuidado, con mucho cuidado. Tienes que poner especial interés en la letra pequeña, aunque ésta esté implícita. Al firmar el contrato de una beca Erasmus está implícito que tras 9 meses de estancia en tu lugar de destino tienes que volver a la “vida real”. Lo sabes… pero no lo piensas. Entonces, con los nervios, la felicidad y el miedo que conlleva embarcarte en una aventura así firmas el contrato y te vas a otro país, triste por lo que dejas atrás y con miedo porque no sabes qué vendrá.

Mis primeras 18 horas en Dijon (Francia) fueron horribles. Junto con mi compañero de por vida, Carlos Carranza, vivimos una odisea por las estaciones de trenes francesas, arrastrando las maletas por las escaleras (no hay escaleras mecánicas en las estaciones francesas), equivocándonos de trenes y sudando a causa del peso de la enorme maleta y el calor agobiante de aquel día… pero por fin llegamos a Dijon. La odisea continúa.

Encontrar la residencia, esperar a que te den tu habitación, escuchar como una persona te da unas indicaciones en un idioma que no entiendes, subir hasta el 4º piso con el maletón, tirarte en la cama y sentirte tremendamente solo. Nosotros no lo sabíamos pero esa noche ya tuvimos nuestro primer encuentro con españoles mientras esperábamos a que nos dieran nuestro cuarto, pero no nos enteramos.
El día siguiente fue horrible, demasiado papeleo y pocas ganas por parte de los demás de ayudarte. Esa tarde, maldiciendo Francia, vagábamos por el campus de Dijon sin ningún destino hasta que de repente, empezó nuestro Erasmus. “¡Carlos!”. Gracias a las redes sociales nos reconocieron nuestros hermanos dijoneses (“¡un millón de gracias, internet!”). De repente estábamos en nuestra primera fiesta Erasmus hablando con unas cuarenta personas más.

Desde entonces hemos pasado muchísimo. En seguida haces cariño de Erasmus, todo el mundo tiene las mismas necesidades que tú. Así, a los nueve días de estar en Dijon, me subí a un coche con cuatro extremeños y nos fuimos a Munich para disfrutar de la cerveza del OktoberFest. Desde entonces todos hemos vivido cosas maravillosas juntos, increíbles, alucinantes… imposible describir un Erasmus con palabras. No sé si alguien será capaz de hacerlo algún día pero creo que hay cosas tan maravillosas que las palabras no pueden describirlas.

Pero claro, en esta vida todo termina. Llegan las despedidas. Intentas quitarte presión pensando que vais a volver a veros dentro de no mucho tiempo pero sabes que ya no es lo mismo. Ahora mismo, la personas a las que estoy diciendo “hasta luego” son mi grupo de amigos (con todo el respeto del mundo a mis Avalanchas de Monzón), son mi apoyo, mi muleta… mis hermanos. El momento del último abrazo es muy duro, hay demasiado presión. No sabes qué decir pero intentas que seas especial. Yo no soy una persona que llore. En el momento intento llevar las cosas con humor para que sea más fácil para todos, es después cuando se complica. Cuando necesitas a esas personas y ya no están. Es entonces cuando notas que te falta algo (click). Es entonces cuando yo lo noto. Cada persona es como es… al final es duro para todos.
Al final el recuerdo que queda no es el de decir adiós, sino todos los momentos enormes que habéis pasado juntos. La despedida es un capítulo más en esta historia que no tiene final porque no es una despedida, es un hasta luego.

Dentro de un mes estaré tirado en mi sofá de Monzón, acordándome de muchísimas historias de este año y sonreiré alegre porque las he vivido junto a gente maravillosa. Dentro de unos meses nos juntaremos todos otra vez y no hablaremos de estos últimos días, hablaremos de lo bien que lo pasamos cada vez que nos juntábamos todos, recordaremos historias y nos abrazaremos con todo el cariño que nos tenemos. Porque nos queremos y porque somos un grupo cojonudo.




miércoles, 26 de enero de 2011

Cuando quieras vamos

Seremos solo tú y yo
sin destino y sin lugar al que regresar,
seremos una estrella fugaz,
un barco hacia Nunca Jamás.
Seremos un arcoiris
que no sabe dónde empieza
ni dónde acabará.
Seremos tú y yo, nada más.

Estoy preparado, cuando quieras vamos.

viernes, 7 de enero de 2011

Nunca pero siempre

Nunca pasaba nada pero siempre te encontraba a ti.
Nunca pasaba nada pero siempre me preguntaban por ti.
Nunca pasaba nada pero siempre contabas conmigo.
Nunca pasaba nada pero una vez me besaste a mí.
Nunca pasaba nada pero, al final, sabías que sí.

Lo peor es que siempre me pasa lo mismo y se supone que nunca pasa nada. Esta noche me han vuelto a preguntar por ti, ¿por qué? Alguien intentó decir que era amistad… ¡y una mierda!
Yo, mientras tanto, me diluyo y disimulo. No vaya a ser que te entre el miedo y quieras huir de mí.

Aunque creas que no pasa nada... sabes que sí.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Tipos de personas

En el mundo existen cuatro tipo de personas: mujeres, hombres, tú y yo.
Hay una diferencia inabarcable entre un tú y yo y un nosotros y, a pesar de todo, te mentiría si digo que a veces no me siento plural. Un beso puede ser tan poderoso que puede cambiar el mundo y puede dividirlo en tres tipos de personas: mujeres, hombres y nosotros.

Recuerdo esta vieja entrada de Con un palo escalé el Everest:
El amor y las matemáticas:
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1+1=2
1+1=1
1+0=0
1+0=1
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lunes, 15 de noviembre de 2010

Yo quiero hablar contigo

Si me hablas quiero besarte, no puedo entender lo que dices. Es una putada… yo quiero hablar contigo.
Si te hablo quiero besarte, no puedo pensar lo que digo. Es una putada… yo quiero hablar contigo.
Si te beso… aún no te he besado y eso sí que es un putada.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Hace tanto que no amo

Hace tanto que no amo

Que no recuerdo cómo se discute

Hace tanto que no amo

Que en invierno sólo abrazo resfriados

Hace tanto que no amo

Que mi saliva se ha quedado en el paro

Hace tanto tiempo que no amo

Que tengo miedo de haberme olvidado