Historias que no tienen final
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viernes, 14 de septiembre de 2012

MIS MEMORIAS SALMANTINAS

Salamanca: ciudad literaria y universitaria, punto crítico entre lo mejor y lo peor de la vida del estudiante, paraíso fiscal para los jóvenes, lugar de historias prohibidas y rincón de noches no vividas. La mejor ciudad de España.
Salamanca, esa válvula de escape cuando algo no marcha del todo bien, cuando el corazón cansado insiste en seguir bombeando sangre a una cabeza que ya no da más de sí, cuando las historias eternas necesitan un fin.
Salamanca 271 días después de la última vez.
Salamanca es más que una ciudad. Salamanca es arte, belleza y literatura. Salamanca es mi convicción de que sería capaz de dejarlo todo por ella. Salamanca es una decisión difícil en un momento más difícil todavía.
Salamanca es cerveza, mucha cerveza. Salamanca es vino, es ron y es tequila. Salamanca es una resaca nunca antes vista, y puedo asegurar que he visto muchas. Salamanca es un mal despertar al lado de la mejor historia de mi vida. Salamanca son tardes de cervezas, noches de gente nueva y amnesia matutina. Salamanca es Ferraz y también es Amaya. Salamanca es amistad.
Tal vez Salamanca sea la ciudad donde debería haber vivido.

Resumiento, que es la hostia.

domingo, 12 de junio de 2011

ESTA HISTORIA NO TIENE FINAL

Cuando firmas un contrato tienes que hacerlo con cuidado, con mucho cuidado. Tienes que poner especial interés en la letra pequeña, aunque ésta esté implícita. Al firmar el contrato de una beca Erasmus está implícito que tras 9 meses de estancia en tu lugar de destino tienes que volver a la “vida real”. Lo sabes… pero no lo piensas. Entonces, con los nervios, la felicidad y el miedo que conlleva embarcarte en una aventura así firmas el contrato y te vas a otro país, triste por lo que dejas atrás y con miedo porque no sabes qué vendrá.

Mis primeras 18 horas en Dijon (Francia) fueron horribles. Junto con mi compañero de por vida, Carlos Carranza, vivimos una odisea por las estaciones de trenes francesas, arrastrando las maletas por las escaleras (no hay escaleras mecánicas en las estaciones francesas), equivocándonos de trenes y sudando a causa del peso de la enorme maleta y el calor agobiante de aquel día… pero por fin llegamos a Dijon. La odisea continúa.

Encontrar la residencia, esperar a que te den tu habitación, escuchar como una persona te da unas indicaciones en un idioma que no entiendes, subir hasta el 4º piso con el maletón, tirarte en la cama y sentirte tremendamente solo. Nosotros no lo sabíamos pero esa noche ya tuvimos nuestro primer encuentro con españoles mientras esperábamos a que nos dieran nuestro cuarto, pero no nos enteramos.
El día siguiente fue horrible, demasiado papeleo y pocas ganas por parte de los demás de ayudarte. Esa tarde, maldiciendo Francia, vagábamos por el campus de Dijon sin ningún destino hasta que de repente, empezó nuestro Erasmus. “¡Carlos!”. Gracias a las redes sociales nos reconocieron nuestros hermanos dijoneses (“¡un millón de gracias, internet!”). De repente estábamos en nuestra primera fiesta Erasmus hablando con unas cuarenta personas más.

Desde entonces hemos pasado muchísimo. En seguida haces cariño de Erasmus, todo el mundo tiene las mismas necesidades que tú. Así, a los nueve días de estar en Dijon, me subí a un coche con cuatro extremeños y nos fuimos a Munich para disfrutar de la cerveza del OktoberFest. Desde entonces todos hemos vivido cosas maravillosas juntos, increíbles, alucinantes… imposible describir un Erasmus con palabras. No sé si alguien será capaz de hacerlo algún día pero creo que hay cosas tan maravillosas que las palabras no pueden describirlas.

Pero claro, en esta vida todo termina. Llegan las despedidas. Intentas quitarte presión pensando que vais a volver a veros dentro de no mucho tiempo pero sabes que ya no es lo mismo. Ahora mismo, la personas a las que estoy diciendo “hasta luego” son mi grupo de amigos (con todo el respeto del mundo a mis Avalanchas de Monzón), son mi apoyo, mi muleta… mis hermanos. El momento del último abrazo es muy duro, hay demasiado presión. No sabes qué decir pero intentas que seas especial. Yo no soy una persona que llore. En el momento intento llevar las cosas con humor para que sea más fácil para todos, es después cuando se complica. Cuando necesitas a esas personas y ya no están. Es entonces cuando notas que te falta algo (click). Es entonces cuando yo lo noto. Cada persona es como es… al final es duro para todos.
Al final el recuerdo que queda no es el de decir adiós, sino todos los momentos enormes que habéis pasado juntos. La despedida es un capítulo más en esta historia que no tiene final porque no es una despedida, es un hasta luego.

Dentro de un mes estaré tirado en mi sofá de Monzón, acordándome de muchísimas historias de este año y sonreiré alegre porque las he vivido junto a gente maravillosa. Dentro de unos meses nos juntaremos todos otra vez y no hablaremos de estos últimos días, hablaremos de lo bien que lo pasamos cada vez que nos juntábamos todos, recordaremos historias y nos abrazaremos con todo el cariño que nos tenemos. Porque nos queremos y porque somos un grupo cojonudo.




miércoles, 18 de mayo de 2011

INTERRAIL VIII - Campo de concentración Sachsenhausen


Demasiado horrible como para describirlo.
Te des cuenta de que lo que vas a ver es horrible cuando, durante el desplazamiento hacia Oranienburg, hablando con tu guía le dices que hace muchísimo frío y que está lloviznando y él te contesta: "Ellos soportaban temperaturas desde -40º hasta 50º siempre con el pijama a rayas y estaban obligados a levantarse cada mañana".
Todo demasiado horrible. Cuando vas a un campo de concentración ya sabes a lo que te enfrentas pero cuando te lo cuentas y lo ves comprendes que es imposible sentir empatía, nuestra imaginación no nos permite situarnos en esa situación.
Cuando llegaban, lo primero que leían era: "El trabajo te hace libre", pero, un momento después, un nazi les señalaba la chimenea y les decía: "Esa es la única salida".


INTERRAIL - VII Berlín

Vengo hablando de Budapest y Praga, dos ciudades que realmente me enamoraron y ahora paso a lo que fue nuestro último destino: Berlín. Praga y Budapest poseían una estética más antigua, más de los años 50, pero Berlín es una ciudad completamente nueva. Ser respira modernidad por todas las esquinas. La ciudad es realmente bonita, se nota que su única fuente de ingresos es el turismo.
Nuestra guía nos contó un par de historias sobre el alcalde de Berlín que hicieron que me cayera simpático:
1- Tres semanas antes de las elecciones se declaró homosexual. Con dos cojones, claro que sé.
2- En una entrevista le preguntaban sobre la gran deuda de la ciudad y este respondió con chulería: "Sí, sí. Berlín es pobre pero sexy".
Es una ciudad que terminó de pagar las deudas de la I guerra mundial (debo hacer incapié en PRIMERA) hace muy pocos años por lo que su deuda sigue siendo desorbitada.

Pero lo más importante de Berlín no es visitar la ciudad, si no hacerlo con alguie que te explique su HISTORIA. Todos conocemos los hechos ocurridos en la II guerra mundial (nunca se debería escribir la palabra con guerra con mayúscula) pero que te los cuente alguien especializado justo delante del lugar donde ocurrieron impresiona mucho. Es imprescindible tener un guía en una ciudad así porque nosotros nos encontrábamos delante del muro de Berlín y pensábamos que la calle estaba en obras.

La historia de Berlín impresiona, pero hay algo que nos dejo a todos sin aliento...



martes, 10 de mayo de 2011

INTERRAIL VI - Praga


No hay palabras para definir la belleza de Praga. Debería haberlas pero no las hay. Desde el gracioso y regordete guía cubano que nos hizo un recorrido turístico y gastronómico por toda la ciudad hasta el maravilloso Palacio Real de Praga son lugares en los que hacerte una foto no es suficiente, debes retenerlos en tu cabeza. Toda la ciudad, tanto de día como de noche, resplandece como una estrella fugaz que se perdió y se estrelló en Europa.

viernes, 6 de mayo de 2011

INTERRAIL V - Budapest


Budapest fue una gran sorpresa. ¡Qué maravilla de ciudad! La Plaza de los Héroes, el Punte de las Cadenas, Andrássy út, el Bastión de los Pescadores... Sin duda alguna fue la gran sorpresa de este gran viaje. Budapest tiene un encanto que pocas ciudades pueden alcanzar. Cada paso se respira un aire antiguo, "parece una ciudad comunista" decía mi amiga. Dos noches en Budapest para poder disfrutar del turismo nosturno y fiesta erasmus para no perder costumbre.
La gran ciudad desconocida de Europa.



PD: Mención especial a lo ecónomico de viajar a Budapest (Medio litro de cerveza - 0,70€)

INTERRAIL IV - Viena


Viena es una gran ciudad. Grande, majestuosa, bonita... Tiene la ventaja de ser una ciudad muy turística con todos los monumentos y lugares de interés muy céntricos, todos seguidos. No has terminado de hacerte la foto en la catedral que ya estás pensando en la pose que te vas a hacer en la Academia de Bellas Artes. Preciosa.
Pero que no quisiera haceros una mala idea. A pesar de estar todo cerca nos dieron las seis y media de la tarde y estábamos pensando en hacernos un Cola-Cao e irnos a dormir. El turismo es agotador.
Pero lo que voy a recordar toda la vida de esta ciudad no será su arquitectura, sus museos ni su plazas... será el "albergue". Una antigua discoteca con una pequeña cocina y una literas oxidadas nos dieron cobijo durante dos noches. Pero tampoco podemos quejarnos, costaba 4 euros la noche.

PD - Otro dato dignísimo de mención: Tuvimos la oportunidad de ver al auténtico "chino-negro".


martes, 22 de marzo de 2011

INTERRAIL III - "Zurich" + 8 horas de tren

Sí, "Zurich" entrecomillado porque realmente no lo cuento como ciudad visitada ya que fue un mero transbordo antes de alcanzar la primera gran capital europea visitada: Viena.
2 horas de tren + 40 minutos en Zurich + 8 horas de tren = Locura + Llegada a Viena.
¿Qué se puede hacer 40 minutos en Zurich? Tonterías... muchas tonterías. Aquí os dejo una de ellas:




Tras esta pequeña escala nos aguardaba un viaje de 8 horas en tren, con el cansancio acumulado de los viajes anteriores y del turismo por Basilea. Parecía que iba a ser un viaje tranquilito, incluso lo afrontábamos con valentía... pero todo se torció al final cuando nuestro compartimento se convirtió en una Erasmus Party en toda regla: gente gritando, bailando, subiéndose al lugar de las maletas, mandando callar a las personas que nos mandaban callar... una puta locura.




lunes, 14 de marzo de 2011

INTERRAIL II – Basilea

Lo cierto es que ir a Basilea era sólo por motivos económicos a la hora de seleccionar los trenes, pero fue divertido pasar una tarde creyendo que podríamos cruzarnos con Roger Federer en su ciudad Natal. Tan sólo una tarde con un cielo gris y niebla para aumentar la expectación de la ciudad.
Al tratarse de tan poco tiempo no nos interesamos en la ciudad y no buscamos información ni ningún Tour express pero fue muy divertido visitar el centro de la ciudad y los hermosos puentes que unen sus dos partes. De rebote entramos a un museo de historia natural con figuras de dinosaurios.


¿Recomiendo Basilea como destino de un viaje? No.
Se encuentra fuera de la unión europea y, aunque se puede pagar con euros, siempre te darán el cambio en francos suizos y saldrás perdiendo. Además es demasiado cara y no hay demasiadas cosas para ver. ¿Una ciudad bonita? Sí, por descontado, pero no creo que vuelva.

domingo, 13 de marzo de 2011

INTERRAIL I - El placer de viajar


La mejor forma de romper una rutina (aunque ésta sea un placer) es viajar y, esta vez, el viaje fue muy repentino y muy grande. Al principio lo tratamos como el típico plan que no va a ningún lado pero esta vez las cosas cambiaron, porque ahora no estamos en España y tenemos que aprovecharlo.
En mi vida he hecho 3 viajes pero en dos de ellos era muy pequeño y apenas los recuerdo, en el otro no era consciente de que esataba viajando. Este ha sido mi primer viaje del que soy consiente de estar haciéndolo.
El viaje fueron 11 días, un billete de tren y seis ciudades a nuestros pies: Basilea, Zurich, Viena, Budapest, Praga y Berlín. Europa ya no tiene fronteras.
Nueve amigos, risas y muchas ganas de estar juntos… ¿alguien da más? Cargad el petate y bienvenidos a las 9 entradas sobre el interrail.


miércoles, 15 de diciembre de 2010

De casa a casa y tiro porque me toca

Esta es la historia de tres días que aún no he vivido:

Dijon-París-Barcelona-Zaragoza-Monzón (Permiso para flipar concedido)
De Dijon a Zaragoza y a Monzón porque (ya) me toca.

Jueves, 16/12/2010, a viernes, 17/12/2010
10:52/12:37- Tren Dijon Ville - París Gare de Lyon
18:35/20:05- Avión París Charles de Gaulle (Terminal 2B) – Barcelona (Terminal 2)
22:15/ 02:00- Autobús Barcelona Nord – Zaragoza Delicias

Sábado, 18/12/2010
09:10/10:43- Tren Zaragoza Delicias – Monzón Río Cinca
10:43/10:47- Coche estación Monzón – Mi Casa

Por suerte la vida no se reduce a horarios y en estos tres días agotadores hay más de lo que parece.Lo peor es que la batería del mp3 está gastada y he perdido el cargador.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Nos vamos a Suiza

Lo primero que pensé al despertarme el domingo fue: ¿Estoy en Francia o en Suiza?


martes, 2 de noviembre de 2010

Viaje y aventura

Cuando la rutina todavía era un placer aparecieron ante mis ojos la idea de un viaje, una semana de vacaciones y pocas ganas de quedarme quieto. El miércoles 20 decidí hacer un viaje, el viernes 22 conseguí compañero de aventura y destinos, el lunes 25 compré los billetes y el miércoles 27 comenzó la aventura. Cinco días, tres ciudades y ni un solo sitio donde dormir. Al final todo ha salido bien (¡gracias a Dios!).